Mágico


 


Colisionan horas, tristezas y plegarias,
sonrisas, gestos y frases imperdibles
anunciando la vacía gravedad de las palabras.
Campos de mentiras refrendando un amor de mágicos tormentos,
isquemia de unas voces que volvió insalvable la distancia.
Y fui yo,
la misma que con versos indiscretos desvelaba el aura.

Se despierta la realidad del cielo
descubriendo un sueño afianzado en otro firmamento,
me alimento con la luz de mil estrellas
y de un adiós que me obliga a florecer en los inviernos.

¡Qué ironía ser feliz cuando el alma se desvanece en el intento!

Y soy yo,
la misma que un ayer subastó tus ojos a los vientos.

Y mi boca anhelaba encontrarte desnudando primaveras,
atrapando lunas indistintas y soles de naranja distraídos.
aprendiéndome tus besos, inventándome mil vidas.

Mis manos te amaron tantas veces embebido en mis delirios,
controlando mi cerebro, invadiendo mis instintos...
¡Cuánta paz habitaba en tu silencio!

Y soy yo,
la misma que hoy dejó de esclavizarse ante tu reino.




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