Amén a mi sonrisa


Afianzada vivo en una causa que no es mía,
pronombres perdidos, música sin melodía,
abastecida de alimentos incoherentes.
Tejo sendas de ilusión en estos valles,
aluviones de poesía que no me pertenecen.

Alisios errados se acrecientan,
equivocan su destino,
me acarician con su manto de perfidia y lejanía.

¡ Dios mío, dile amén a mi sonrisa ¡

Palabras que no entiendo se cobijan en mi hoguera
y amenazan convertirme en bohemio de cantina,
estupor de fechas inconclusas,
ratas de otras madrigueras.

Envidia de adjetivos acechan mi elocuencia,
ácidos sulfúricos corrosivos que enajenan,
deidades malignas que se esconden en la ausencia.

¡ Dios mío, perdona al fuego que envenena ¡

Dile al cobarde que me enfrenta que mi miel es infinita,
que la dulzura nunca hará una casa entre sus venas.
Las alas de mi alma no las descose con su emblema.

¡ Reniego del que amorosamente desprende dinamita ¡

1 comentarios:

Jesús Brel dijo...

Poema que narra la fuerza interior,
la reivindicación contra la cobardía...

Ya te encontré, buena amiga,
espero visitarte en otras ocasiones.

Besos de colores

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